lunes, 31 de enero de 2011

La verdadera universalidad

     La semana pasada volví a ser víctima de la censura en una lista de espiritismo cristiano, pero esta vez batiendo un récord: solo me permitieron publicar un único mensaje que podréis leer aquí, más que nada, para que juzguéis vosotros mismos si es que tuve una conducta irrespetuosa.

     A partir de ese mismo día -me explicaron en privado- decidieron reforzar la moderación para evitar confusiones entre sus miembros. Sin proponérmelo debí haber transgredido todas las reglas habidas y por haber en dicho grupo porque parece ser que hasta ese mismo momento de mi llegada, en los más de siete años de existencia del grupo, no se habían preocupado antes de aplicar una moderación tan rígida y severa. 

     También me explicaron que mis ideas eran afines a las de la CEPA y que en su grupo tales ideas no eran bien acogidas. Ok, lo acepto. Al fin y al cabo cada uno aplica las reglas que quiere en su propio grupo. Pero no por ello deja de extrañarme tan súbita reacción ante ciertas ideas de otra facción del espiritismo...

      No quisiera que se entendiera esta entrada de hoy como un ataque en contra de esta lista de discusión, ni con ningún grupo de espiritismo cristiano; no tengo nada en contra de ésta ni otras listas de idéntica temática. Ni siquiera tengo nada en contra de los que quieren seguir el camino cristiano. Siempre he opinado que cada cual debe llevar su vida como mejor le parezca, siguiendo las creencias que sienta son las que van más acorde con su propia personalidad. Solo intento compartir con vosotros estos sucesos a modo de reflexión. 

     Después de anunciarles mi marcha del grupo ante la falta de libertad de expresión, trataron de hacerme entender sus reglas. Yo, obviamente, les doy mis puntos de vista y entonces es cuando intentan hacerme ver que el espiritismo cristiano ya es universal, y lo que yo necesito es aceptar a Jesús. Esta noción de universalidad es algo que yo no entiendo, y es que he de reconocer  que a veces soy un tanto corto de mente para entender ciertas cosas. 

     Para ayudarme a entender este concepto de universalidad me aconsejan que estudie los libros de Chico Xavier y Andre Luiz. Y es que en estos momentos no sé si tendré tiempo para leer tanto, pero permitidme mientras tanto que os deje con un mensaje que refleja perfectamente el concepto de universalidad que tengo hoy día. Son unos extractos de los discurso de bienvenida y despedida que pronunció Swami Vivekananda, maestro de Vedanta, en el Parlamento Mundial de las Religiones que se celebró en Chicago en 1893, y que causó una profunda impresión en toda la asamblea. En sus discursos de bienvenida y despedida del congreso pronunció las siguientes palabras:


[Extracto del discurso de bienvenida
La presente convención, que es una de las asambleas más majestuosas jamás celebrada, es en sí misma una vindicación, una declaración para el mundo de la maravillosa doctrina predicada en el Gita: “Quien venga a mi, de cualquier forma, Yo le alcanzo; todos los hombres se esfuerzan por caminos que al final llevan a mi”. El sectarismo, la intolerancia, y su horrible descendiente, el fanatismo, han poseído esta maravillosa tierra durante mucho tiempo. Han llenado la Tierra de violencia, la han empapado una y otra vez de sangre humana, destruido la civilización y enviado naciones enteras a la desesperación. De no haber sido por estos demonios, la sociedad humana estaría bastante más avanzada de lo que lo está ahora. Pero su tiempo ha llegado; y yo espero fervientemente que la campana que sonó esta mañana en honor a esta convención pueda ser la sentencia de muerte de todo fanatismo, de toda persecución con la espada o con la pluma, y de todo sentimiento poco compasivo entre las personas que dirigen su camino hacia el mismo objetivo.



[Extracto del discurso de despedida]

Mucho se ha dicho de la base común de la unidad religiosa. No voy ahora a aventurar mi propia teoría. Pero si alguien aquí espera que esta unidad venga con el triunfo de una de las religiones y de la destrucción de otras, a él le digo, “Hermano, la tuya es una esperanza imposible.” ¿Deseo que el cristiano se convierta en hinduista? Dios no lo quiera. ¿Deseo que el hinduista o budista se convierta en cristiano? Dios no lo quiera.
La semilla se pone en el suelo, y la tierra, el aire y el agua se colocan a su alrededor. ¿Se convierte la semilla en tierra, aire o agua? No. Se convierte en planta. Se desarrolla según la ley de su propio crecimiento, asimila el agua, la tierra y el agua y los convierte en la sustancia de la planta, y se convierte en una planta.
El caso de la religión es similar. El cristiano no debe convertirse en hinduista o en budista, ni un hindú o un budista debe convertirse en cristiano. Sino que cada uno debe asimilar el espíritu de los otros y al mismo tiempo preservar su individualidad y crecer según su propia ley de crecimiento.
Si el Parlamento de las Religiones ha demostrado algo al mundo es ésto: Ha probado al mundo que la santidad, la pureza y la caridad no son posesiones exclusivas de ninguna iglesia del mundo, y que cada sistema ha producido hombres y mujeres de los más excelsos caracteres. En vista de esta evidencia, si alguien sueña con la supervivencia exclusiva de su propia religión y la destrucción de las otras, me entristezco por él desde lo más profundo de mi corazón, y le señalo que sobre el estandarte de cada religión pronto se escribirá a pesar de la resistencia: “Ayuda y no lucha”, “Asimilación y no Destrucción”, “Armonía y Paz y no disensión”.



(*) Traducción del inglés por José M. López.

sábado, 22 de enero de 2011

Comentarios del CBCE a la Carta de Posicionamientos de CEPABrasil

En el número 139 del boletín Flama Espírita, David Santamaría -miembro del Centre barcelonés de cultura espírita (CBCE)- hace una serie de comentarios sobre la Carta de posicionamiento de la CEPABrasil que he decidido publicar en nuestra nueva página. Os dejo aquí parte del texto:

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Carta de Posicionamientos de CEPABrasil
Algunos Comentarios a dicha Declaración de Principios
[...] Nada que objetar -muy al contrario- al contenido de estos apartados. Siempre deben subrayarse tanto el carácter no salvador de almas del Espiritismo, como su posicionamiento laico. El Espiritismo no puede “salvar” a nadie, porque nadie está perdido. Muy pobre idea tendríamos de la Divinidad y de la perfección de Sus Leyes si pensáramos, por un solo momento, que podemos estar fuera de la acción y, por ende, fuera de la protección de esas Leyes. La verdad es que siempre, sin que importe nuestro gran o pequeño estado evolutivo, estamos amparados por el Mundo Espiritual Superior como palanca actuante que es de las directrices divinas.

En cuanto al laicismo es un tema controvertido desde antiguo. Pensamos que, a pesar de determinados textos suficientemente claros -creemos- a favor de esa posición, Allan Kardec no dejó este aspecto suficientemente remachado. Sin embargo, estamos convencidos de que, en el fondo, esa era su posición. Si el Espiritismo se tiñe de connotaciones religiosas pierde libertad de expresión y de perspectiva ya que, no podemos olvidarlo, las religiones tienden a presentarse como “palabra de Dios”, lo cual no ocurre con el Espiritismo.



viernes, 21 de enero de 2011

Presentación de nuestra página Los Caminos de la Vida

Cuando creamos el grupo de discusión Los Caminos de la Vida pensamos en un grupo donde pudiéramos compartir libros, artículos, debates, páginas web, etc. y por ese motivo pensamos que Google Groups sería un buen rincón donde asentarnos. Al comenzar con la configuración de nuestro grupo nos encontramos con una nota de Google Groups informando de que en breve dejarían de proveer de algunos de los servicios que lo hacían atractivo, como la creación y edición de páginas, el almacenamiento de documentos, etc. con lo que nos vimos obligados a buscar otros recursos ofrecidos por esta misma compañía.

Después de todas estas semanas averiguando cómo funciona esto de la edición de páginas web a través de Google Sites, hemos conseguido crear una página que, de momento, nos servirá para nuestros propósitos. 





Como podréis comprobar, los que ésto hacemos no somos ni diseñadores de páginas web ni conocemos los complicados lenguajes de programación con lo que espero sepáis disculpar la falta de esas maravillosas técnicas y herramientas que hacen hoy día atractiva una página web. Solo esperamos que el contenido sea lo suficientemente atractivo como para que queráis visitarlo y, si os animáis, queráis contribuir a enriquecerlo.

Nos vemos.

miércoles, 19 de enero de 2011

Valoración de Kardec

Quisiera hoy dejaros un extracto de la obra La doctrina espiritista a través de los textos de Manuel Bernal Parodi que he encontrado en el boletín Andalucía Espiritista de la Asociación espírita andaluza Amalia Domingo Soler. Simplemente aclararos que el marcado en negrita es mío.

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VALORACIÓN DE KARDEC

(Extraído de la obra de Manuel Bernal Parodi: “La doctrina espiritista a través de los textos”.)

El Espiritismo marcha al ritmo del progreso y nunca quedará rezagado, porque si nuevos descubrimientos le demuestran que está equivocado en algo o si se revelase una nueva verdad, él habrá de rectificarse”.

(Allan Kardec: La génesis).


De entre las muchas y magistrales máximas de Allan Kardec (1804-1869), ésta es, a mi entender, la que mejor resume el carácter dinámico y evolucionista que, de hecho, debe tener la doctrina espiritista.

De la obra de Kardec se sacan seis principios básicos: Existencia de Dios, preexistencia y supervivencia del espíritu, reencarnación, evolución, mediumnidad y pluralidad de mundos habitados. A su vez, esos seis principios están tratados con un carácter científico, filosófico y moral.

Estos son, pues, los cimientos en los que se sustenta la Codificación kardeciana y el Espiritismo en general.

Esos principios no sólo no han sido rebatidos en la actualidad, sino que han ido adquiriendo progresivamente –debido al trabajo de los estudiosos- una mayor notoriedad, consecuencia ésta del más amplio conocimiento que se tiene, hoy en día, de los mismos.

Kardec nunca se cansó de pregonar el carácter progresivo que debía dársele a la doctrina. Estas son sus palabras:

El tercer punto, en fin, es inherente al carácter esencialmente progresivo de la doctrina. De que no debe rodearse de sueños irrealizables para el presente, no se sigue que deba inmovilizarse. Exclusivamente apoyada en las leyes de la naturaleza, no puede variar en tanto no varíen estas leyes; pero si una ley se descubre, debe apropiársela en el acto. So pena de suicidio, no puede cerrar la puerta a ningún progreso. Asimilándose todas las ideas reconocidas justas, de cualquier orden que sean, físicas o metafísicas, no traspasará nunca los límites de lo justo, y hallará en ello una de las principales garantías de su perpetuidad”.

(Allan Kardec: Obras póstumas).

Digo todo esto porque no estoy de acuerdo, en primer lugar, con aquellos que se aferran a la Codificación kardeciana a manera de libro sagrado, considerando a Kardec como maestro infalible. Estos fundamentalistas
del Espiritismo, en calidad de celosos guardianes de la obra de Kardec, se cuidan de no cambiar ni una sola coma de la Codificación, ni de agregar a la doctrina aquello que Kardec no dijo. En segundo lugar están aquellos que consideran que la obra de Kardec está superada, alegando que tiene errores de base, que un honesto examen de la misma no encuentra por ningún lado. Ni unos ni otros, a mi entender, llevan razón.

No tengo la menor duda de que no hay Espiritismo sin Kardec en la base. Si tenemos que fijar una fecha de comienzo de la doctrina espiritista, ésta sería el 18 de abril de 1857, es decir, el día en que salió a la luz la obra básica y fundamental del pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail, conocido a partir de aquel momento bajo el seudónimo literario de Allan Kardec. Sin duda alguna, la obra a la que estamos haciendo referencia es El libro de los espíritus; pero el Codificador no podía superar los estrechos límites que le marcaban las lindes de su época, por lo que no pudo desembarazarse en su totalidad de los moldes religiosos que imperaban en aquel momento, so pena de hacer fracasar la obra.

En definitiva, podemos decir que en la carrera del Espiritismo Kardec dio el pistoletazo de salida; pero, al día de hoy, todavía no se vislumbra su meta. Sigamos, pues, aumentando la obra de Kardec; pero aplicándole siempre su “constitución y credo: marchando constantemente de concierto con el progreso, tiene asegurada su vida en la sucesión de los tiempos”. ( Allan Kardec: Obras póstumas).

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Extracto de la obra de Manuel Bernal Parodi, La doctrina espiritista a través de los textos, aparecido en Andalucía Espiritista, boletín nº 30, Año VIII Oct./Dic. 2009 de la Asociación espírita andaluza Amalia Domingo Soler.



miércoles, 12 de enero de 2011

Falta de unidad en los grupos espiritistas

Hoy voy a dejaros, a modo de reflexión, un interesante mensaje que me ha enviado un buen amigo de la Asociación Espírita Otus i Neram, de Tárrega. El mensaje fue recibido después de una sesión mediúmnica dedicada a la ayuda de los espíritus desencarnados que se realizó al finalizar unas jornadas celebradas en el centro de Orense.


Orense, 11 de Abril de 2009

Comunicación posterior a las X jornadas de integración humana de Orense.


Que la paz de Dios esté con vosotros. Estáis haciendo un trabajo de limpieza importante y necesario. Los hermanos que han pasado por aquí y que habéis orientado llevaban mucho tiempo esperando esta ayuda que por fin ha llegado para ellos.

Es una labor importante el trabajo de orientación de los grupos y aunque sólo quieran recibir bellos mensajes, debéis saber que vuestro trabajo y podríamos decir que vuestra obligación moral, es la de ayudar a los espíritus que quedan atrapados en sus ilusiones y en sus propias pasiones de las que no son capaces de salir por sí mismos, buscando a los que son semejantes a ellos para hacerse más fuertes en sus convicciones.

Sabemos que no son tan numerosos los grupos de ayuda y que a veces puede resultar muy duro llevar a efecto este trabajo, porque sobretodo se necesita una unión de pensamientos que a veces no es tan fácil de conseguir entre los componentes que lo conforman.

¡Qué triste es ver como a veces entre los que se llaman hermanos existen sentimientos tan contrarios al amor, a la benevolencia y a la tolerancia de la que tanto hablan en sus reuniones! ¡Qué fácil sería la convivencia con un poco más de hermandad y de esa fraternidad de la que tanto habláis!

Todos tenemos nuestra responsabilidad, pero debéis ser conscientes del aumento de esa responsabilidad en los que estáis ya iniciados en el conocimiento espiritual. Parece como si no os dierais cuenta del deber que contraéis y del deber del que a veces no sois plenamente conscientes.

Si no sois capaces de tener esta convivencia en paz con vuestros hermanos de vuestro propio grupo, ¿cómo pretendéis tener unidad entre todos los que estudiáis esta doctrina, que además de vivir alejados unos de otros, la interpretáis y la practicáis de distinta forma? ¿Cómo podéis hablar de unidad entre todos los espiritistas, cuando os falta esa tolerancia y esa benevolencia con los demás?

La Humanidad necesita de un revulsivo para poder avanzar y éste bien podría ser esta ciencia filosófica por la que tanto trabajáis, pero hasta que vosotros no consigáis poneros de acuerdo, será difícil que llegue a todos los rincones del Planeta, pues lo único que sucede es que llegará pero con contradicciones, es decir, con mensajes contradictorios, según de donde provengan, y esto lo que ocasiona, son malentendidos y que los que os escuchan piensen que esto es un fraude, y que algo habrá detrás de todo esto, para que ni siquiera vosotros os pongáis de acuerdo.

No se trata de que os sintáis muy bien entre vosotros, entre los vuestros, sino de que seáis capaces de iniciar un diálogo abierto con los que no están totalmente conformes con vuestra forma de entender esta doctrina. Entonces, será cuando gracias a vuestro trabajo y a vuestro sacrificio, se pueda extender y quien os escuche no se sienta defraudado. No es agradable para nadie ver, cómo los que deberían estar juntos en el camino, no llegan a ponerse de acuerdo, aunque se supone que estudian los mismos libros y rigen para ellos las mismas leyes.

Siento que este mensaje sea un poco áspero. Lleváis unos días de trabajo y quizá no sea el mejor momento, pero realmente me he visto en la obligación de hacéroslo llegar. No quiero molestar ni que os sintáis mal por estas palabras, pero sí me gustaría, si vosotros lo veis bien, que reflexionarais sobre ellas.

Es tarde, estáis cansados y mañana es día de viajes, en los que estaremos a vuestro lado para que sean lo más agradable posible. Como digo es tarde y necesitáis de un merecido descanso. Sólo daros las gracias por vuestra dedicación al trabajo de esta noche. Ha sido muy productivo, como diríais vosotros.

Nos despedimos hasta la próxima vez. Gracias por vuestra disposición. Hasta pronto.


m.pg. M.M.


Este mensaje aparece recogido en el libro Comunicaciones espiritistas 2004-2009 publicado por la misma Asociación Espírita Otus i Neram.

domingo, 9 de enero de 2011

La importancia de investigar el mensaje

Cuando tratas de investigar algún punto de la doctrina espírita con espiritistas cristianos -que son los que, según mi experiencia, más suelen tender al fundamentalismo-, rápidamente te hacen referencia a ciertos libros escritos por ciertos autores o revelados por ciertos espíritu superiores. Obviamente estas fuentes son de ayuda y deben ser estudiadas pero, ¿significa ésto que hay que someterse a ellas sin investigación? ¿Debemos creer a pies juntilla lo que dice tal persona por muy docto que sea? ¿Debemos rendirnos a lo que nos dice un espíritu, por muy laureada que haya sido su persona en vida o muy santificado nos resulte su supuesto nombre?

Por supuesto que no. Y a este respecto he encontrado un interesante párrafo de Allan Kardec escrito en su Evangelio según el espiritismo:



Se sabe que los espíritus, a consecuencia de la diferencia que existe entre sus capacidades, individualmente están lejos de poseer la verdad absoluta; que no a todos les está dado el penetrar ciertos misterios; que su saber es proporcionado a su purificación, que los espíritus vulgares no saben más que los hombres, y menos que ciertos hombres; que hay entre ellos, como entre estos últimos, presumidos y sabios de falsa instrucción, que creen saber lo que no saben; sistemáticos que toman sus ideas por la verdad, y, en fin, que los espíritus de un orden más elevado, los que están completamente desmaterializados, son los únicos que se han despojado de las ideas y de las preocupaciones terrestres; pero también se sabe que los espíritus mentirosos no tienen reparo en tomar nombres supuestos para hacer aceptar sus utopías. Resulta de esto, que todo lo que está fuera de la enseñanza exclusivamente moral, las revelaciones que cada uno puede obtener, tienen un carácter individual sin autenticidad, que deben ser consideradas como opiniones personales de tal o cual espíritu y que se cometería una imprudencia aceptándolas y promulgándolas ligeramente como verdades absolutas.

La primera comprobación, sin duda, es la de la razón, a la que es preciso
someter, sin excepciones, todo lo que viene de los espíritus; toda teoría en contradicción manifiesta con el buen sentido, con una lógica rigurosa, y con los datos positivos que se poseen, sea quien quiera el que la firme, debe ser rechazada.

Por si se nos ha pasado algún punto al leer este párrafo, permitidme volver a señalar las ideas que creo importantes:

  • Los espíritus están lejos de poseer la verdad absoluta.
  • Los espíritus de un orden más elevado, los que están completamente desmaterializados, son los únicos despojados de las ideas y preocupaciones terrestres.
  • Todo lo que no sean enseñanzas morales, las revelaciones que cada uno pueda obtener, tiene un carácter individual sin autenticidad, que deben ser consideradas como opiniones personales de tal o cual espíritu y que se cometería una imprudencia aceptándolas y promulgándolas ligeramente como verdades absolutas.

¿Por qué hemos obviado este aviso que ya nos hizo Kardec en su día?

Continúa:

  • La primera comprobación, sin duda, es la de la razón, a la que es preciso someter, sin excepciones, todo lo que viene de los espíritu.
  • Toda teoría en contradicción con el buen sentido, con una lógica rigurosa, sea quien quiera el que la firme, debe ser rechazada.

¿Por qué hemos dado la espalda a estas importantes indicaciones del Sr. Kardec?


viernes, 7 de enero de 2011

La actitud de la ciencia

Ante estos temas de la vida más allá de la vida, la posibilidad de comunicarnos con los espíritus, las facultades extrasensoriales que muestran algunos individuos, la probabilidad de vida inteligente fuera de nuestro sistema solar, etc. siempre me ha extrañado la actitud -en mi opinión- tan poco crítica y objetiva que siguen teniendo la gran mayoría de nuestros científicos hoy día.

Existen innumerables sucesos que aún no han podido ser respondidos satisfactoriamente por la ciencia el poco tiempo que les ha querido dedicar. Y los investigadores que se han implicado más en estos estudios terminan siendo arrinconados e ignorados. El otro día escuché un programa de radio donde un ingeniero e investigador del tema de las psicofonías se quejaba en la radio de que tiene varios colegas científicos que, en privado, le han revelado los pocos descubrimientos que ellos habían conseguido por su cuenta en este tema de la comunicación con seres inteligentes (sean éstos lo que sea) pero que ante una conferencia no se atreverían a revelar tal información porque saben que se les tacharía de locos, de perder el tiempo en temas absurdos y finalmente ninguna revista y editorial de libros científicos se molestaría en publicar sus investigaciones, relegándoles finalmente al ostracismo.

Precisamente de este tema se queja Iker Jiménez en su comentario final del programa Cuarto Milenio del día 6 de diciembre de 2010:




Pero más que un acto de conspiración, como muchos piensan, yo creo que los motivos están más en consonancia con la naturaleza actual del ser humano: 
 
En primer lugar, somos aún demasiado materialistas; las cosas del espíritu no nos interesan mucho, no da dinero, y si no podemos obtener un beneficio vendiendo un producto, ¿para qué vamos a invertir tiempo y dinero en ello?

Y en segundo lugar, nos solemos apegar demasiado a nuestras concepciones del mundo, nuestras ideas religiosas y filosóficas, nuestra opinión de que tan solo somos este cuerpo de carne y huesos, y no aceptamos que nadie intente hacernos comprender otra realidad. Estamos demasiado acomodados y acostumbrados a esta equivocada realidad que nos cuesta abrir los ojos a otras posibilidades.

En fin, solo espero que cuando estemos preparados abramos los ojos, porque la realidad está ahí, al alcance de la mano y los medios ya los tenemos.

jueves, 6 de enero de 2011

Nuevo Proyecto para el 2011

Ante la inexistencia en la red de grupos de discusión, listas o foros actualmente activos donde se hable de un espiritismo verdaderamente universal, laico y abierto, hemos decidido mi amigo Manolo y yo crear un lugar en Google Groups donde podamos unirnos todos los que creemos en un más allá vivo y universal, por encima de adoctrinamientos de cualquier tipo, sin tintes religiosos específicos porque entendemos que las religiones nos ayudan aquí en la tierra, pero ninguna es mejor que las otras, ninguna es superior a las otras. Pensamos que estamos todos aquí en la Tierra para aprender juntos y no para imponer nuestras ideas a los demás.
Si crees que tienes algo que aportar, entra en Los Caminos de la Vida, eres bienvenido:


Nos vemos.